lunes, 22 de agosto de 2011

Cosas que pasan y...

que te las buscas. Seamos sinceros, ¿cuántas cosas de las que han pasado en nuestras vidas han sido buscadas? Después nos quejaremos que no nos lo esperábamos, que esto no tenía que ser así, pero todo lo contrario. Nuestra cabeza, que a veces tiene un sentido del humor un poco retorcido, es capaz de prever muchas de las cosas que nos pasan. ¿La escuchamos? No. ¿Hacemos algo para solucionarlo? Tampoco. Es más fácil dejar pasar el tiempo, creer que todo se solucionará con un poco de paciencia, que si nos quedamos quietecitos, puede que la suerte nos sonría. 
Seguid esperando y veréis pasar vuestra vida por delante de los ojos, veréis escapar un montón de oportunidades, un montón de sueños y un montón de sonrisas que habríais podido provocarlas vosotros. 
Lo siento, pero este tren no pasa dos veces, si no te subes ahora, nunca más podrás volver a alcanzarlo, porque la vida no es como la película Tic-tac, aquí nadie te ayudará a tirar el tiempo atrás. Lástima, porque cuando era pequeña era mi película favorita, que triste. Aunque cuando creces, te das cuenta que hay cosas que por mucho que las esperes, nunca suceden. 

Por todo esto, he decidido jugarme el todo por el todo. Que me equivocaré, seguro, pero espero no tener que lamentar no haber tenido suficiente valor para decir/hacer lo que deseo. 


Entrada dedicada a dos personas que este sábado pasado me enseñaron muchas cosas, más de las que esperaba en un principio. A veces, si tienes paciencia y juegas bien tus cartas, aunque el azar quiera que pierdas, puedes salir ganando. 

Sueños que al final se cumplen. No hay nada como tener un poco de paciencia, ¿verdad? ;) 

jueves, 4 de agosto de 2011

Estoy aquí

Mírame, ¿no me ves? Estoy aquí, esperando un momento que no llega, esperando una libertad que creía extinta, esperando, al final, quién sabe qué. Estas notas que escucho me transportan al mundo de los sueños, esta voz me hace recordar tantas cosas... tiempos mejores, tiempos peores, ¿qué más da? Sólo sé que mi cabeza evoca momentos que ya creía olvidados, momentos que vuelven una y otra vez a recordarme errores que ya creía enterrados. 
¿Seré menos perfecta para tus ojos si te digo que tengo miedo? Miedo de crecer, de dejar de soñar, de perderme entre mis pensamientos y no volver. Tengo miedo del mismo miedo. Pero, ¿quién no lo tiene? Miedo de perder, miedo de no volver a sentir esa calidez que me hace sonreír, miedo de perder esos brazos que son el salvavidas de mi cordura. 



Todos tenemos miedo de perder aquello que realmente nos importa, de perder todo lo que le da sentido a esta vida tan extraña. Mi mayor miedo es el silencio que queda detrás de una partida. Cuando lo oyes, le juras a tu corazón que será la última vez, porque este es uno de esos silencios que se te instalan en el corazón y que ni el tiempo, ni una nueva vida pueden borrar. 

viernes, 29 de julio de 2011

Canciones

Es increíble el parecido de algunas canciones a tu vida. Hay canciones que las escuchas y no puedes dejar de pensar en que parece que la hayan escrito para ti. A veces, una canción te anima, otras puede hundirte, pero la mayoría de las veces no somos conscientes de lo importante que es la música en nuestra vida. 

Hace un tiempo, descubrí una canción que me ayudó mucho en un tiempo que no era yo misma. Cuando la escuché por primera vez no me podía creer la similitud de esa canción con mi propia vida, con mis propios errores. Canté esa canción horas y días y seguramente gracias a ella no me volví loca del todo. 
Esta canción no está cantada ni escrita por un músico famoso, está sacada más bien de una serie, una serie que me ha hecho reír mucho, llorar algunas veces y sentirme mejor la mayoría del tiempo. La historia que los guionistas o los que crearon la canción intentaron transmitir se adecuó perfectamente a mi vida, yo también me había equivocado y como la protagonista de la canción, ahora sufría las consecuencias del error más grande de mi vida. Puede que la televisión no sea tan mala, a veces aprendes cosas nuevas y hasta puedes aprender cómo solucionar tus problemas. 






So I throw up my fist
Throw a punch in the air and
Accept the trust that sometimes life isn't fair
Yeah I'll send out a wish
Yeah I'll send up a prayer
And finally someone will see
How much I care


miércoles, 27 de julio de 2011

Crecer, seguir soñando...

Hay veces que sería muy divertido dejarse llevar, hacer todo lo que te pide el cuerpo y no tener que pensar en las consecuencias. Sería divertido no tener que preocuparse ni por leyes de la gravedad, ni por el sentido de supervivencia, sólo saltar y volar lejos, muy lejos, donde las preocupaciones fueran mitos y las obligaciones no existieran.

Me gustaría hacer las cosas de forma diferente, ser otro tipo de persona, alguien más valiente que pudiera expresar todo lo que siente de forma clara, alguien que no se escondiese continuamente y que fuera capaz de darlo todo por aquello en lo que cree.
Aún tengo años para perfeccionarme, nunca es tarde para crecer o aceptarse a uno mismo, porque a cierta edad hay cosas que tampoco se pueden cambiar.

Lo único que me consuela es que todos estaréis ahí para echarme una mano, la soledad no es algo que lleve muy bien. Aunque hay cosas que tengo que hacer sola, hacerme más fuerte es mi meta, y sé que lo conseguiré, pero lo primero es seguir luchando por mis sueños porque eso es lo que mueve mi mundo y no tengo ganas de que deje de girar.


Nunca dejes de soñar, porque eso es lo único que puede mantenerte cuerdo y vivo. 

jueves, 7 de julio de 2011

Con valor

Ahora que, en teoría, estoy de vacaciones y tengo más tiempo para pensar, me doy cuenta que mi cabeza tiene pocas ganas o nulas de trabajar. A todos nos pasa supongo, pensamos mil y una cosa para hacer cuando tenemos tiempo y, al final, lo último que haces son todos esos proyectos que dijiste que harías cuando tuvieras tiempo. Sólo espero poder superar este "pequeño" percance llamado vaguería (google no es vago, porque no conoce la palabra xD) y poder hacer todo eso que dije que haría. Para comenzar con mi lista de tareas, he decidido escribir y colgar una canción y un vídeo que me han animado mucho estos días de estudio incansable. 
Se me hace raro tener que admitirlo, pero ahora les veo mucho más significado a esas películas que veía cuando era pequeña. Cuando eres pequeño ves las aventuras, sufres por el personaje, quieres que gane al mal, pero ahora me doy cuenta de todo lo que tiene que sufrir el pobre héroe para superarlo todo y me identifico con él o ella, en este caso ella, porque la vida no es tan bonita como la tenía pintada a los 5 añitos. 
Por eso, esta canción me ayuda a superarlo todo, a levantarme y decirme: Oye! Que tú puedes! Y tengo razón, yo puedo, y por eso lucharé por todo aquello que quiero ser en la vida, lucharé para que nada ni nadie me pare, porque ya me paro suficiente cuando me pillan mis bajones. Así que ahora toca afrontarlo todo con valor y de paso creo que buscaré en casa las películas de disney, a ver qué puedo aprender de bueno en la Bella durmiente xD 





Con valor, seré más raudo que un río bravo. Con valor tendré la fuerza de un gran tifón. Con valor, con la energía del fuego ardiente la luna sabrá guiar el corazón. 

martes, 21 de junio de 2011

Vorágine de sensaciones

Debe ser el calor que a todos nos tiene locos, sino no me explico que hago con unas hormonas de una adolescente. Yo que me creía una persona adulta y madura... 
Cuanto más pasa el tiempo, más me doy cuenta que aún me quedan muchas cosas por aprender. Te levantas un día, te equivocas en mil cosas como de costumbre y piensas: yo antes no era así. Puede que sí, puede que no. Nuestra memoria es demasiado subjetiva, demasiado maleable y puede que lo que tú recuerdes de una manera, otra persona que también estaba ahí te lo explique a partir de sensaciones distintas y ale, ya tenemos dos realidades diferentes. Cuál es la verdadera? Puede que las dos, puede que ninguna o puede que eso que creemos tan vívido en nuestra memoria no haya sucedido nunca o sí que lo haya hecho, pero en nuestra imaginación. 



Y la eterna pregunta es: por qué estoy pensando ahora en todo esto? Porque me acabo de levantar y a mi cabeza le gusta pensar cosas raras, sobretodo después de haber tenido un sueño surrealista. Soy así y me acepto tal y como soy, mal iríamos si no lo hiciera. Y vosotros? Qué es lo primero que se os pasa por la cabeza cuando os despertáis? 

lunes, 20 de junio de 2011

Hola de nuevo

Lo admito: soy un desastre. Esto de la constancia no es lo mío. Siempre me digo, hoy escribiré, contaré algo que me haya sucedido y mira que, por desgracia creo, me han pasado un montón de cosas, pero nada, muchas veces abrir la caja de Pandora es contraproducente. Aunque hoy me siento más fuerte, más yo y creo que ha llegado la hora de darle un poco de vida a esto. No prometo escribir cada día, porque al tercer día ya habría incumplido mi promesa, pero prometo escuchar mis pensamientos más a menudo y dejarme llevar por ellos más veces que sólo de vez en cuando.

En fin, espero que nos veamos más a menudo. Intentaré no dejar el blog abandonado e intentaré dedicarme un poco más a mi misma, que eso hace mucha falta ^^

martes, 15 de febrero de 2011

El tiempo pasa

Aún recuerdo esas manos que me sujetaban para que no me cayera, esa sonrisa que me alegraba las mañanas o esos consejos que hacían que fuera un poquito más mayor cada día. Pero los años pasan y, para bien o para mal,  un día tenemos que salir del nido y levantar el vuelo. Muchas veces querríamos volver al nido que nos vio nacer, escondernos de esta realidad tan confusa y dejar que otros tomaran decisiones por nosotros. Sin embargo, llega un día que tenemos que demostrar, no sólo al mundo, sino también a nosotros mismos y a la persona que nos lo ha enseñado todo, que ya ha pasado el tiempo de esconder el rostro debajo del ala, que nos han enseñado bien y que ya es hora de demostrar que también sabemos valernos por nosotros mismos.

No te negaré que hay veces que querría volver atrás, volver a ser una niña pequeña sin preocupaciones sería casi un sueño hecho realidad, pero ¿sabéis qué? Ya es hora de abrir las alas y saltar al vacío y si me estrello, al menos espero poder levantarme otra vez.







¿Que queréis que os diga? Echo de menos a mi madre, pero al menos lo admito. Tener a alguien que te apoye siempre, que te ayude y te diga lo que tienes que hacer en esos momentos difíciles, es un gran chollo. Pero también echo de menos a esa madre-amiga a quien se lo contaba todo, esas risas cómplices cuando nos reíamos del mundo y esas confidencias a las 7 de la mañana o a las tantas de la noche que parecían que tenían que durar siglos.
Ahora estoy lejos y lo máximo que tengo son unas pocas conversaciones por teléfono, pero hacerse mayor es esto, tirar para adelante y no mirar atrás. Aunque de vez en cuando, necesito volver a sentirme como una niña pequeña y me refugio en los brazos de mi madre.

El tiempo pasa, pero no todo tiene que cambiar.